Qué es y los tipos de apego que se dan en las relaciones.
El apego es un concepto central en la psicología que influye profundamente en cómo nos relacionamos con los demás, especialmente en nuestras relaciones de pareja. Desarrollado inicialmente por el psicólogo John Bowlby y posteriormente ampliado por Mary Ainsworth, la teoría del apego sostiene que las relaciones tempranas con nuestros cuidadores primarios configuran las bases de cómo nos vinculamos emocionalmente en la adultez.
En este artículo, exploraremos qué es el apego y los diferentes estilos de apego que pueden desarrollarse, ilustrando cada estilo con ejemplos de situaciones concretas en relaciones de pareja.
¿Qué es el apego?
El apego es el vínculo emocional que desarrollamos con otras personas y que nos proporciona un sentido de seguridad y protección. Este vínculo comienza a formarse en la infancia, principalmente a través de la relación con nuestros padres o cuidadores. Según la teoría del apego, la calidad de este vínculo influye en nuestras relaciones a lo largo de la vida, incluyendo la manera en que amamos y nos vinculamos en nuestras relaciones románticas.
Tipos de apego
A continuación, veremos los cuatro principales estilos de apego: apego seguro, apego ansioso, apego evitativo y apego desorganizado, y cómo se manifiestan en las relaciones de pareja.
1. Apego Seguro
Definición:Las personas con un estilo de apego seguro suelen sentirse cómodas con la intimidad emocional y confían en sus parejas. Son capaces de expresar sus necesidades y emociones abiertamente, y generalmente buscan relaciones que les proporcionen apoyo y seguridad.
Ejemplo: Imagina a Ana y Carlos, una pareja que ha estado junta durante tres años. Ana tiene un día muy estresante en el trabajo y llega a casa agotada. En lugar de reprimir sus emociones, ella le expresa a Carlos lo abrumada que se siente. Carlos la escucha atentamente y la apoya, ofreciéndole palabras de consuelo y un abrazo. Ana se siente reconfortada y segura en la relación, sabiendo que puede contar con Carlos en momentos difíciles. La comunicación abierta y el apoyo mutuo son características clave de un apego seguro.
2. Apego Ansioso
Definición: Las personas con un estilo de apego ansioso tienden a ser más inseguras y suelen preocuparse de que sus parejas no les correspondan emocionalmente. A menudo, buscan constante validación y pueden ser muy sensibles a los cambios en la relación.
Ejemplo: Pedro y Laura están en una relación de dos años. Pedro tiene un estilo de apego ansioso y tiende a preocuparse cuando Laura no responde rápidamente a sus mensajes de texto. Un día, Laura está ocupada en una reunión y no puede contestar de inmediato. Pedro comienza a sentir ansiedad y teme que Laura esté perdiendo interés en él. Cuando finalmente Laura responde, Pedro expresa su preocupación, y aunque Laura lo tranquiliza, Pedro sigue sintiéndose inseguro. Este ciclo de búsqueda constante de validación es típico de las personas con apego ansioso.
3. Apego Evitativo
Definición: Aquellos con un estilo de apego evitativo suelen evitar la intimidad emocional y prefieren mantener una cierta distancia en sus relaciones. Les cuesta confiar en los demás y pueden sentirse incómodos con las muestras de afecto.
Ejemplo: Marta y Juan llevan un año saliendo. Marta tiene un estilo de apego evitativo y se siente incómoda cuando Juan intenta hablar sobre sus sentimientos o muestra afecto en público. Un día, Juan le dice que quiere que pasen más tiempo juntos y que le gustaría conocer mejor los pensamientos de Marta. En lugar de abrirse, Marta responde de manera evasiva y cambia de tema, prefiriendo evitar la conversación. Esto puede causar frustración en Juan, quien busca una conexión más profunda, pero Marta se siente más segura manteniendo su distancia.
4. Apego Desorganizado
Definición: El estilo de apego desorganizado es una mezcla de comportamientos ansiosos y evitativos. Las personas con este estilo pueden tener miedo a la intimidad pero, al mismo tiempo, desearla desesperadamente. Su comportamiento en las relaciones es impredecible y puede estar marcado por una profunda inseguridad.
Ejemplo: Sofía y Andrés tienen una relación complicada. Sofía, con un estilo de apego desorganizado, a veces se muestra muy cariñosa y necesitada de atención, pero en otras ocasiones se vuelve distante y temerosa de la cercanía. Un día, después de una discusión, Sofía se siente abrumada por el miedo a perder a Andrés, por lo que lo llama varias veces para reconciliarse. Sin embargo, cuando Andrés intenta acercarse, ella se cierra y le pide espacio. Esta contradicción constante confunde a Andrés y genera una dinámica inestable en la relación.
Conclusión
Entender los estilos de apego puede ser una herramienta poderosa para mejorar nuestras relaciones de pareja. Al reconocer nuestros propios patrones de apego y los de nuestra pareja, podemos trabajar juntos para crear una relación más saludable y equilibrada. Si bien el apego seguro es el ideal, todos los estilos de apego pueden mejorar con esfuerzo, comunicación y, en algunos casos, con la ayuda de un terapeuta.
Las relaciones de pareja, al final, son un reflejo de cómo nos vinculamos emocionalmente. Al explorar y entender nuestros estilos de apego, damos un paso crucial hacia la construcción de relaciones más fuertes y satisfactorias.